ACTIVIDADES RUIDOSAS CONTROLADAS

El aislamiento de una fuente sonora molesta no es una opción.

Mujer tapándose los oidos
La legislación y el derecho inherente de nuestros vecinos de disfrutar de un ambiente silencioso libre de ruidos, independientemente de la actividad que se realice en cualquiera de los recintos colindantes, ha elevado el aislamiento acústico a algo imprescindible.

Sin embargo el sonido es complejo de controlar sobre todo a bajas frecuencias y un aislamiento que cumpla normas y sea eficaz, solo se puede conseguir con una ejecución rigurosa de la obra realizada por profesionales cualificados con amplia experiencia en la implementación de este tipo de soluciones.