EN BUSCA DEL CONFORT ACÚSTICO

Vivimos inmersos en toneladas de basura acústica.

Mujer pidiendo silencio
Nuestras relaciones sociales se realiza, incluso con complacencia, en entornos donde los niveles de ruido son tan elevados que cualquier otro sentido no podría soportar.

Se hace difícil disfrutar de una conversación cuando el nivel sonoro de un local es tan elevado que nos obliga a incrementar nuestro nivel por encima de el y de esta manera ser inteligibles en un ciclo sin fin conocido como efecto “cocktail”.

Por otro lado los materiales y soluciones utilizados para reducir el ruido ambiente pueden ser utilizados como un elemento decorativo mas, al que incluso se le puede incorporar luz.